Venture

Venture o crédito privado: dos formas opuestas de ganar con empresas

El crédito privado y el venture son dos formas de exponerse a empresas, pero opuestas. El crédito presta y cobra un rendimiento acotado con respaldo; el venture compra participación con potencial ilimitado y riesgo de perderlo todo. No compiten: ocupan capas distintas del patrimonio.

Foto de Francisco HigueraFrancisco Higuera7 min de lectura

El crédito privado y el venture son dos maneras de invertir en empresas, y en cierto sentido son opuestas. En el crédito le prestas a la empresa y cobras un rendimiento pactado, muchas veces con garantía; eres acreedor. En el venture compras una parte de la empresa y ganas si crece; eres socio. Esa diferencia entre ser acreedor y ser socio cambia todo: el riesgo, el potencial, el respaldo y el lugar que cada uno ocupa en un patrimonio.

Confundirlos, o esperar de uno lo que solo da el otro, es un error común. No compiten por el mismo lugar en la cartera; se complementan, si se entienden bien.

El acreedor: rendimiento acotado, con protección

Como acreedor en el crédito privado, tu mejor escenario está definido de antemano: cobras la tasa pactada, ni un peso más, por muy bien que le vaya a la empresa. A cambio, tienes protección: cobras antes que los socios, y muchas veces hay una garantía que responde si la empresa falla. Es rendimiento con techo, pero con piso. Encaja en la capa de crecimiento del patrimonio, para capital que busca rendimiento respaldado.

El socio: potencial ilimitado, sin red

Como socio en el venture, tu potencial no tiene techo: si la empresa crece mucho, tu participación puede multiplicarse muchas veces. Pero no tienes red: cobras al final, después de todos los acreedores, y si la empresa fracasa puedes perderlo todo. Es rendimiento sin techo, pero sin piso. Encaja en la capa de apuestas, para capital que se puede perder por completo.

El acreedor cambia potencial ilimitado por protección y rendimiento predecible. El socio cambia protección por potencial sin techo. No es que uno sea mejor: son piezas de capas distintas del patrimonio.

Cómo se combinan en un patrimonio

  • El crédito privado ocupa la capa de crecimiento: rendimiento respaldado, más predecible, para una porción mayor del capital que puede aceptar iliquidez.
  • El venture ocupa la capa de apuestas: alto riesgo y alto potencial, para una porción pequeña que se puede perder entera.
  • Un patrimonio bien construido puede tener ambos, en proporciones muy distintas, porque cumplen funciones opuestas y complementarias.

La pregunta que ordena la elección

La pregunta no es venture o crédito, sino qué parte de tu patrimonio va a cada uno. La mayor parte del capital destinado a alternativas suele tener más sentido en el crédito respaldado, por su perfil más protegido, mientras que una porción pequeña y acotada puede ir al venture por su potencial. Invertir el orden, poner mucho en venture y poco en crédito, es asumir un riesgo que pocos patrimonios pueden permitirse.

En Basalto operamos en ambas clases, crédito respaldado a empresas y venture, precisamente porque ocupan lugares distintos en un patrimonio. El crédito, con garantías, para la capa de crecimiento; el venture, diversificado y acotado, para la capa de apuestas. Ofrecerlos juntos no es sugerir que se traten igual, sino reconocer que un patrimonio bien construido combina ambos en proporciones muy diferentes, sin garantía de rendimiento en ninguno.

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